La Confirmación perfecciona la gracia bautismal; es el sacramento que da el Espíritu Santo para enraizarnos más profundamente en la filiación divina, incorporarnos más firmemente a Cristo, hacer más sólido nuestro vínculo con la Iglesia, asociarnos todavía más a su misión y ayudarnos a dar testimonio de la fe cristiana por la palabra acompañada de las obras. La Confirmación, como el Bautismo, imprime en el alma del cristiano un signo espiritual o carácter indeleble. (CIC 1316-1317)


Esta preparación está encaminada a todos los jóvenes de 2do año de Bachillerato. Ellos deben inscribirse para luego formar pequeñas comunidades de formación. Cada 15 días se reúnen para mediante diferentes actividades reforzar su formación espiritua.l